
El ejercicio físico ha demostrado
ser un tratamiento eficaz para mejorar la calidad de vida no solo en los niños
sanos, sino también en los que padecen enfermedades como la fibrosis quística o
cáncer.
Según los resultados de un
estudio reciente en niños con leucemia linfoplástica aguda, la incorporación
del ejercicio físico a la terapia mejora su condición física entre un 15 y un
20%. Lo mismo ocurre con niños con fibrosis quística, quienes...